domingo, 27 de septiembre de 2015

Ruth - Mala experiencia

Hallo! Bueno, no sé muy bien como empezar esta entrada. Tras una semana en el norte de Alemania, volví a España. Y os cuento como fue todo con detalles:

Cuando llegué era todo muy bonito, la madre muy maja y la niña más o menos buena. El problema empezó tras estar allí 3 días; la madre empezó a hablarme mal, no me dejaba ayudar en nada y me decía que mejor que estuviese en mi habitación. ¡Ah! Se me había olvidado decir que la madre no tenía trabajo, y la niña (de 10 años) iba y volvía del colegio sola, y os preguntaréis; ¿Tú que tenías que hacer? Pues absolutamente nada. Además, empezaron a ponerme pegas sobre el transporte, el curso que no lo iba a empezar hasta 4 meses de estar allí... Pero bueno, pensé que era cuestión de acostumbrarme a todo, y lo pasé muy mal la primera semana (y la única). Dejé pasar los días (habitualmente encerrada en mi habitación) y llegó el sábado, y como ya os dije el padre solo estaba los fines de semana. Pues desde que llegó el padre, la madre dejó de hablarme. Sí, como lo oís. Le preguntaba algo, me miraba mal y se iba. Solo me hablaba -gritaba- para decirme que algo estaba mal hecho (p.ej: colocar un cuchillo boca abajo en el lavavajillas..) Y el domingo pasado, hace justo 7 días, me dijo que me fuese de la casa cuanto antes. Me dijo que no hablaba bien el alemán; obviamente yo he ido a aprender. Pero bueno, al día siguiente tuve que pelearme con ella para que me llevase al aeropuerto. Gracias a que tengo unos padres que me pueden resolver las cosas, pude volverme a España, y además ¡encontré una familia ese mismo día! Iba a irme al día siguiente con la otra familia, pero necesitaba sentirme bien otra vez, e intentar levantarme del mal trago. Así que bueno, pasé la noche en un hotel en Hannover y al día siguiente volé a España. Pasé 4 días geniales, y el sábado (ayer) volví a volar a Alemania --> Múnich!

Y, siento hacerme pesada, pero tengo que contarlo todo, así que sobre mi nueva familia decir que son absolutamente geniales. No tienen nada que ver con la otra familia, son buenos, me tratan (dentro de lo que cabe) como si fuese de la familia y las nenas son un amor. Saben que vengo de una mala experiencia y todo el rato me preguntan si está todo bien, que como estoy y se preocupan por mí. Tengo dos mellizas de casi 5 años y una mayor (que solo tengo que ayudarle a los deberes) de 10 años recién cumplidos. Y bueno, la madre es como si fuese una amiga, me dice mis obligaciones y todo lo que tengo que hacer, obviamente, pero siempre está bromeando, contándome cosas, etc. Y el padre es un poco más alemán, es decir, es más serio, pero cuando tiene que contarme algo o cenamos juntos es super extrovertido y simpático. Además, estoy rodeada de Aupairs y pronto saldremos juntas de party jjj. Y  cómo no, hoy he ido al Oktoberfest!!! Y genial, muy recomendable y chulísimo, aunque muy muy caro -cuidado con los alemanes borrachos-. Esta semana se queda conmigo la abuela para enseñarme la rutina, y la semana que viene ya se irá y haré las cosas sola. Así que, a por la rutina de esta semana, y a por la última semana del Oktoberfest!

PD: Os animo a que aunque tengáis una mala experiencia, no os rindáis, porque tal vez a la segunda sea muchísimo mejor! Espero contaros más sobre mi nueva experiencia y que todo siga yendo tan bien como ahora.

Bis bald!!

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